Vivir cerca del mar es un privilegio: luz natural, brisa marina, paisajes únicos y una calidad de vida inigualable. Sin embargo, las viviendas en zonas costeras requieren cuidados específicos para mantenerse en buen estado y preservar su valor a lo largo del tiempo. La humedad, la salinidad y la exposición constante al sol pueden afectar tanto a la estructura como a los acabados de una vivienda. En este artículo te compartimos consejos prácticos y eficaces para mantener tu casa junto al mar en óptimas condiciones, ya sea para disfrutarla o para revalorizarla de cara a una futura venta o alquiler